En el artículo de hoy quiero analizar qué es lo que puedes hacer para diferenciarte de tu competencia en un sector tan competitivo como lo es el de la abogacía.

¿Sientes que eres un abogado más del montón? ¿Tu asesoría pasa desapercibida y te cuesta mucho convencer a tus clientes que tú eres mejor opción que la asesoría de al lado? ¿Qué haces tú para diferenciarte de tu competencia?

Tanto si acabas de empezar a trabajar para un despacho de abogados como si estás planteándote dar el salto y abrir el tuyo propio o ya eres una firma consolidada en el sector, quieres llegar a más clientes y aumentar los ingresos de tu despacho de abogados.

Sea cual sea el caso, tienes que (pre)ocuparte de encontrar el factor diferenciador que te hará brillar frente a tu competencia, seducir a tus potenciales clientes y que acaben contratando tus servicios.

¿Cómo es posible que se diferencien dos asesorías que se dedican exactamente a lo mismo, por ejemplo, dos asesorías que ofrecen asesoramiento fiscal, contable y laboral?

Considero que el elemento infalible para sobresalir frente a tus competidores es la personalidad de tu marca, lo que en el mundo del marketing se conoce como branding y posicionamiento.

Sólo de esta manera, analizando y trabajando en tu branding, conseguirás diferenciarte de la asesoría que está situada en el portal de al lado.

 

¿Qué es el branding en un despacho de abogados?

El branding es la parte esencial de tu plan o desarrollo de negocio porque es la percepción que tienen tus potenciales clientes sobre tu despacho de abogados. Es decir, el branding no es lo que tú crees que estás transmitiendo sino lo que ellos perciben sobre ti y tu equipo.

Por esta razón, tener muy bien definido el branding de tu marca es clave para lograr diferenciarte en el sector legal.

Voy a analizar con detalle qué es el branding para que entiendas mejor de lo que te estoy hablando.

¿Listo? Pues vamos a ello:

Al igual que los servicios que ofreces en tu despacho de abogados es algo intangible. Es la promesa de tu firma, es la experiencia que tienen tus clientes de ti o de tu empresa cuando te contratan.

No estoy hablando de tener un logo bonito o una web con un diseño llamativo, el branding es mucho más que inscribir tu marca en un registro público y proteger sus derechos.

El branding tampoco es algo gráfico.

De hecho el logo debe ser el resultado de un análisis previo y profundo sobre la personalidad de tu despacho de abogados.

Considero que es la base fundamental para poder crear una estrategia de marketing y venta de tus servicios jurídicos de manera unificada.

La personalidad de tu marca se encuentra en todas partes y tanto tú como tus empleados y colaboradores deben de transmitir la filosofía y los valores de tu empresa.

Transmites tu filosofía y tus valores en toda la comunicación corporativa del despacho, en las redes sociales en las que estás activamente presente, cuando vas a un acto o impartes una conferencia también estás transmitiendo tu personalidad.

El branding se percibe en la forma en la que recibes a tus clientes en tu despacho o durante las reuniones. En la atención al cliente. Branding es cómo responde tu recepcionista al teléfono o cómo escribes los textos en tus e-mails, por ejemplo.

Cuando informas a tu cliente sobre el estado de situación de su procedimiento o en el modo en el que enfocas los contenidos de tu blog o los textos de tu página web, tu personalidad de marca se encuentra en los procesos de ejecución de los servicios o en cómo entregas los presupuestos, etc.

Pero no puedes quedarte únicamente en definir tu branding sino que tus acciones deben ser coherentes con el valor que tu marca aporta a tus clientes.

Para que exista una coherencia entre la definición y tus acciones, la personalidad de tu marca debe estar alineada con tu propia personalidad.

Por ejemplo, si tu despacho está compuesto por dos socios que sois jóvenes y emprendedores, estáis especializados en las nuevas tecnologías, start-ups o e-commers, vuestro branding debería ir alineado con esos valores de innovación y dinamismo que además concuerden con quién es tu cliente ideal.

Estoy hablando de empatizar con quién te va a contratar.

¿Cómo definir el branding de tu despacho de abogados?

Un buen ejercicio para empezar a definir tu branding podría ser determinar cuáles son tus fortalezas y debilidades y conociendo esto, puedes posicionar esas debilidades como ventajas y potenciar tus fortalezas.

No se trata de ser original sino de ser genuino en lo que haces porque de este modo vas a atraer al cliente ideal que quiere trabajar contigo. Y con quién  tú vas a trabajar más a gusto.

Por tanto, si tu vendes servicios jurídicos de alta calidad deberás plantearte cómo es el servicio de atención al cliente que estás dando o cómo debes enfocar los contenidos que publicas en tu blog.

Por ejemplo, si te diferencias por vender servicios jurídicos de alta calidad, tu cliente te contrata y luego no le ofreces un trato exquisito y personalizado no vas a estar siendo coherente con la imagen de marca que pretendes dar.

De hecho, cuando empiezo a trabajar con un cliente lo primero que hacemos es ahondar en su branding porque entre otras razones si soy yo quien voy a redactar sus contenidos en su blog jurídico o los textos de las secciones de su página web debo de conocer cómo se diferencia de su competencia en el sector legal para poder transmitir a sus clientes ideales de forma coherente con la filosofía de ese despacho en concreto.

Te invito a que realices esta tarea de definir el branding de tu despacho de abogados, lo pongas en práctica desde que entra el cliente por la puerta de tu asesoría y empieces ya a diferenciarte de tu competencia.

Además te recomiendo que realices este ejercicio periódicamente aproximadamente cada dos o tres años, puesto que del mismo modo que las personas evolucionamos a lo largo de nuestras vidas (no nos comportamos de la misma manera cuando somos jóvenes que como cuando alcanzamos una cierta edad de madurez), pues lo mismo ocurre en las diferentes fases o etapas de nuestros negocios o durante nuestra vida profesional que vamos creciendo o cambiando nuestras inquietudes.

Por ello es conveniente que realices periódicamente un análisis de tu branding para reposicionar tu marca a medida que vayas avanzando en tu vida profesional.

Así que para esta semana te recomiendo que hagas este ejercicio de ahondar en el branding de tu despacho de abogados: primero analiza quién eres e investiga cuál es tu personalidad de marca. Segundo, alinea esta personalidad con cómo ofreces tus servicios y por último, conviértete en el embajador de tu marca.